viernes, 15 de julio de 2011

Arquitectura brutalista en el Perú

El régimen militar de los años sesenta y setenta introduce cambios dramáticos en las concepciones del diseño arquitectónico, su búsqueda de lenguaje tectónico halló en el brutalismo la cabida que necesitaba. Aunque incurre en una contradicción, ya que se concentra en la arquitectura institucional administrativa antes que en la vivienda o en el equipamiento colectivo.

Recordemos que el brutalismo (nombre bautizado por Reyner Banham y recogido de la frase francesa “betón brut” –hormigón crudo- utilizada por Le Corbusier) buscaba que la tecnología debía hacer más democrática y abierta a la sociedad, se orientaba al funcionalismo eliminando convencionalismos, su expresión consistía en mostrar los servicios al exterior y los materiales tal cual son, la utilización innovadora del concreto expuesto, vidrio autoportante y estructural, áreas verdes absolutamente controladas, superficies reflejantes y la libertad formal. Un aspecto poco mencionado es el factor económico ya que este estilo iba más allá de la estética e ingresaba al mundo de la ética, a la expresión no convencional e innovador con un costo inferior. En pocas palabras, existía todo un discurso reflexivo y ético detrás de las formas, iba desde imponer un orden hasta expresar “sinceramente” todo aquello que conformaba a la obra arquitectónica, sin revestimientos, sin ambigüedades. El brutalismo significaba una liberación de todas las inhibiciones estéticas y un acercamiento a la inteligibilidad del edificio. Por lo tanto, en esta nueva arquitectura el esfuerzo ya no está solo en el sentido de la función, sino también en el de la significación de dicha función (1)




En el discurso nacionalista, propio del gobierno dictatorial, se propone la revalorización del campesino, del trabajador y de “identidad” peruana. Empieza el figuretismo a las culturas preincas en las formas de los edificios públicos; mientras tanto en el mundo se abría una discusión fascinante entorno a la critica y contradicción del movimiento moderno, debate en la quedamos excluidos ya que el régimen dictatorial rechazaba cualquier acercamiento con el “imperialismo yanqui” y justamente la discusión se daba en las sociedades liberales, además que marginaba al gremio de arquitectos ya que había apoyado fervientemente en la época democrática (2)

La contradicción más clara fue que mientras la apertura y discusión a nuevos discursos se llevaban en sociedades libres, acá se empezaba a utilizar un brutalismo (cuyo discurso oficial era eminentemente ético) en una sociedad cuya libertad estaba restringida.

Sin embargo eso no quiere decir que los arquitectos colaboradores del régimen militar desconocían el discurso del brutalismo pero si cedían a las exigencias formales del gobierno, no todos, pero si la mayoría. Así mismo esto no quiere decir que hubo mala arquitectura, todo lo contrario, existió buenas propuestas, una de las que merece especial atención es la propuesta del arquitecto Rodrigo Mazuré con sus famosas “Identidades”(3). En el ámbito privado, se reduce su expresión y tiende a espacios más funcionales. Algunos arquitectos definieron a esta tendencia como la “nostalgia del sector social conservador desplazado del poder, o como una reacción a una arquitectura dominante simplista e incapaz de satisfacer las necesidades de representación de sus habitantes” (4)




El arquitecto Jose Beingolea del Carpio, una vez, en una conferencia, dijo: “No existe una arquitectura peruana sino un puñado de buenos arquitectos peruanos”. Una reflexión que nos llevo a un vacío interior profundo. En el Perú, el brutalismo mayormente careció de esos aspectos reflexivos que se discutieron en el mundo hace cuarenta años y lo que es peor, lo poco que se trató de edificar, el día de hoy se destruye impunemente. Tal es el caso que empecemos a ver el ex Ministerio de Pesquería -hoy Museo de la Nación- pintado y enlucido, al igual que el centro cívico de Lima (ganador de un concurso). La reflexión del arquitecto José Beingolea nos lleva a la explicación de todo esto. No sorprende que se atente contra las obras arquitectónicas incomprendidas e impuestas sin un discurso que las respaldara.
Desde la extinción del grupo Espacio y algunos esfuerzos individuales no se volvió a poner en la mesa del debate el tema de la arquitectura peruana.




Notas

1”…Una forma que no demuestra en sí misma su derecho a la vida gracias a su transparente función, sino que sólo es puesta para que haya forma, es no-verdadera y por tanto inaccesible incluso como forma..”. - ADORNO, Dialéctica Negativa

2 Recordemos que Fernando Belaunde Ferry fue arquitecto, y dentro de su equipo técnico contó con la colaboración activa del colegio de arquitectos para la realización de proyectos urbanos, constructivos, planes urbanos, etc.

3 Placas de concreto que organizaban los espacios poniendo énfasis en la función y expresión formal de modo que hacían innecesaria la utilización de pórticos estructurales, dándole una identidad “honesta” al edifico arquitectónico.

4 www.arquiandina.com - portal peruano de arquitectura, Crisis de la Modernización 1965-1980

Referencias:

El Nuevo Brutalismo: Ética o estética? 1966, Peter Reyner Banham - Architectural Press

Crisis de la Modernización, Arquiandina - http://www.arquiandina.com/ 

Bitácora de Arquitectura, http://www.warquitecturaperuana.blogspot.com - Claudia M. Delgado.


Imágenes

1 Museo Pompidou (París-Francia 1977) Renzo Piano, Richard Rogers - (muchos consideran que este edificio pertenece a la arquitectura "High-Tech", sin embargo, por sus características y su concepción, debe de estar dentro de la arquitectura Brutalista.

2-3 Boston City Hall (Massachusetts - EEUU 1969) Kallmann McKinnell y Knoweles.

4 Cuartel General del Ejército (Lima - Perú), no enontré mucha información al respecto. 

5-6 Museo de la Nación, Ex ministerio de Pesquería ( Lima - Perú 1975) Rodrigo Mazuré, Miguel Cruchaga y Emilio Soyer.

7-8 Centro civico de Lima (Lima-Perú 1974) José García Bryce, Carlos William, Adolfo Córdova, Miguel Angel Llona, Jacques Crousse, José Páez.

9 Hospital Regional de Huancayo (Junín-Perú 1992) Quiroz & Quiroz Arquitectos. (esta obra no pertenece al período militar de los años setenta, sin embargo, el edifico muestra todas las consideraciones que exige el Brutalismo.

sábado, 14 de mayo de 2011

Bauhaus (1919-1933)

Conceptos de arquitectura

Al terminar la primera guerra mundial surgieron reacciones en varias partes de Europa, principalmente en Alemania, la que se llevó la peor parte de este conflicto. Anteriormente surgía en varios países europeos la búsqueda de una identidad, después de la guerra se acentuó mucho más al igual que las luchas proletarias. Las ideas nacionalistas se encontraban con un nuevo concepto: el socialismo.

El socialismo planteaba básicamente que los medios de producción debían de estar bajo la tutela del estado y de esta manera controlar la igualdad social, para conseguir esto debía de existir una lucha de clases sociales, obviamente los enemigos eran los “burgueses” o los dueños de los medios de producción, que se tenían que ser despojados de su poder económico por medio de la violencia. El socialismo buscaba en aquel momento un gran ideal humano: la equidad social y para ello era necesario reconocer al trabajo que realizaban los “proletarios” y salvarlos de la explotación de los burgueses. Rusia acababa de tener su gran revolución (1917) y se convertía así en el nuevo paradigma social, en el que los trabajadores tenían acceso a la información, libertad y eran los protagonistas de su destino. Dentro de estos cambios surgía una posición provocadora en toda Europa que proponía desechar lo viejo y desafiaba a los modelos y valores existentes: el Vanguardismo; que al igual que los otros movimientos sociales planteaba la lucha contra las tradiciones y el desarrollo a través del carácter experimental.

Walter Grupios, en 1919, había recogido las reflexiones del socialismo y siendo director de la Escuela de Artes y Oficios y de la Escuela Superior de Bellas Artes decide juntarlas en una sola llamándola “Das Staatliliches Bauhaus” (Casa de la Construcción Estatal), y en un manifiesto(1) en Weimar mencionaría: “…El artista es un perfeccionamiento del artesano…

Los principios de la Bauhaus se basaban en que el arte estaba por encima de todo y no se podía enseñar, lo que se podía enseñar eran los oficios, y que los “oficiales” llegaban a ser grandes artesanos. Así pues, no debían existir profesores sino maestros, oficiales y aprendices. Bauhaus buscaba el arte unificado, en el que no había distinción entre el arte decorativo y el monumental (visión holística), sin embargo este arte debía de llegar al “gran público” a precios asequibles y por ello debía existir una producción industrial.

En 1923, Theo Van Doesburg (creador del movimiento De Stijil en los Países Bajos) y amigos, ejercen una fuerte influencia en la escuela. Se empieza a reemplazar el expresionismo por la objetividad (Nueva objetividad - Neue Sachlichkeit) y se alberga a las ideas del Constructivismo ruso, que rechazaba la inspiración y reconocía a la idea como principio del diseño. Dos años después la escuela se traslada a la ciudad de Dessau.

En 1927, Hannes Meyer se incorpora a la Bauhaus y se agrega el taller de arquitectura, que hasta ese momento se habían abstenido de concretizar. Las ideas de Meyer orientan la responsabilidad social de la escuela, argumenta que las ideas de Bauhaus eran “para la gente” y muestra el lema: “¡Las necesidades del pueblo, no son un lujo!”. Esta es la etapa de creación más importante de la escuela en materia de arquitectura, que se caracteriza por diseños eminentemente racionales, plantas libres que puedan compartir usos, la higiene e iluminación natural cobran una gran importancia, la preocupación de la arquitectónica se enfoca por la visualidad y la búsqueda del ser humano, en su esencia, esto hace que se reduzca todo a la función, minimizando materiales y estructuras para que su costo sea “más social” y a la vez se aproveche al máximo cada espacio. Sin embargo debemos de recordar que en Alemania, después de la primera guerra mundial, se estaba gestando un movimiento nacionalista que básicamente prometía la venganza y “libertad” del país. El Partido Nazi había empezado a fortalecerse.

En el año de 1930, los círculos nazis declaran a la Bauhaus como fuerza política por lo que se cierra esta escuela en la ciudad de Dessau y se traslada a Berlin, bajo el mando del genial arquitecto Ludwig Mies van der Rohe, quién juntamente con Ludwig Hilberseimer introducen nuevos estudios a la escuela. El uso de la textura, los colores básicos, las formas “puras”, el uso del vidrio, metal, hormigón armado, del material expuesto, la preponderancia de lo horizontal, la continuidad de las formas, el diseño industrial; son algunas de las características de esta etapa. A pesar de que se introducían nuevas tecnologías y técnicas, la escuela nunca olvido su compromiso social, la reducción de la brecha social.

En el año 1933, Hitler asciende al poder de Alemania y en el mismo año cierra la escuela que introdujo al arte un discurso y contenido social. Bauhaus fue un factor importante para el movimiento moderno que ya se encontraba en plena gestación. Posteriormente la escuela se trasladó a América del norte de la mano de Mies, sin embargo, a pesar de que se fueron los profesores y se llevaron sus ideas, se olvidaron de llevar algo muy importante, el ideal y compromiso humano de la escuela; por ello considero que Bauhaus vivió el tiempo que solamente Alemania se lo permitió.


Años después surgirían conceptos de rechazo a los pregonados por Bauhaus, vendría el “Post-modernismo” que criticaba y contradecía los ideales del movimiento moderno. Sin embargo nadie podría objetar que Bauhaus fue pieza clave para el desarrollo del diseño, que mediante tres factores: Abstracción, racionalidad y funcionalidad, tradujeron ideales humanos que aun carecemos.


Gropius, Walter. “La Nueva arquitectura y La Bauhaus” Editorial Lumen
Klee, Paul. Diarios 1898-1918. Madrid, Alianza Editorial, 2003.
Droste, Magdalena. Bauhaus. Editorial Taschen 2006
Gropius, Walter - Manifiesto Bauhaus (traducción de Hernan D. Caro A.) http://translatonia.blogspot.com

martes, 18 de enero de 2011

VALLE SAGRADO


Urubamba (Cuzco-Perú) es uno de los valles más hermosos que he visto en mi vida, a pesar de que el paisaje variopinto está teñido de pobreza y marginalidad. El clima es perfecto, ni muy cálido en verano ni frio en invierno, al pie de una majestuosa cordillera y rodeada de imponentes edificios incaicos. Los habitantes, muy hospitalarios por cierto, se esfuerzan por dejar atrás el subdesarrollo trabajando muy duro en la agricultura y el turismo.

La primera vez que fui al Cuzco, viaje acompañado de amigos del colegio a los cuales solo les importaba emborracharse y tomarse fotografías en los lugares turísticos, ¡que pérdida de tiempo! Ahora que regresé después de catorce años recién disfruté del ambiente cuzqueño como Dios manda, pero más de Urubamba. Visité algunos distritos, fui atendido excelentemente por urubambinos oriundos y extranjeros (aquellos que decidieron quedarse dejando atrás su país).

Machu Picchu (me refiero al pueblo, no a la ciudadela incaica) es un villorrio con calles mayoritariamente peatonales y edificios espontáneos que a diferencia de su par arqueológica  parece que nada fue planificado; Calles oblicuas, desniveles, inexistencia de servicios básicos, informalidad, etc. Hacen de este caos un simpático pueblo, donde todo se vende y nada se desprecia. En la parte alta del pueblo existen unas piscinas pequeñas que casi siempre están atiborradas de gente de todas las nacionalidades que  buscan sumergirse en sus aguas siempre cálidas para curarse de algún mal. Estas piscinas dieron el nombre al pueblo algún tiempo, “Aguas calientes”. El pueblo se presta para conocer gente de todos los rincones, para bailar, amar, cantar y  hacer toda clase de estupideces. Se encuentra al costado del río Vilcanota y debajo del las famosas ruinas arqueológicas, ideal para la víspera al ascenso del Wayna Pichu y el descanso después de visitar el IntiHuatana. No comentaré acerca de las ruinas, pues resulta cansado redundar sobre ellas, solo comentaré que las ruinas arqueológicas siempre me parecieron una experiencia espiritual.

Ollantaytambo está al final de la carretera, tiene en la parte superior unas ruinas famosas por una historia de amor entre la ñusta del inca y el general Ollanta. No hay mucho espacio en esta ciudad casi empedrada (literalmente).

Pisac es un pueblo pequeño que alberga la ciudadela incaica más grande y alta, después de Chincheros, del valle sagrado (las ruinas arqueológicas de Pisac son más grandes que las de Machu Picchu). Las ruinas de Pisac son complejas, llenas de túneles, abismos y piedras; está divida en cuatro pequeñas zonas segmentadas según la posición política, religiosa y social del que fue el Imperio Inca. Tiene una impactante vista al valle y nos muestra la tecnología agraria y astronómica de los incas.

Urubamba es la capital de la provincia del mismo nombre, en ella se encuentran los mejores hoteles de Cuzco, el palacio de Huayna Capac y también el general Don Fico (un residente francés que se enamoró, al igual que yo, de Urubamba). De la capacidad turística de Urubamba hay mucha información en la red, del palacio de Huayna Capac hay muy poco en pie, así que me ocuparé de Don Fico, un siquiatra el cual, según todos los franceses debe de estar loco, es un simpático personaje que gusta del buen vino y que prefirió Urubamba a Paris, todo lo que él dice se tiene que cumplir, por ello se le considera el general; casi siempre es el encargado de organizar las fiestas y borracheras del pueblo. Se resiente mucho si no aceptas su hospitalidad, habla perfectamente el castellano y el quechua, a pesar de su edad avanzada no desea irse del valle sagrado; ¡acá soy libre! En mi país estaría en un asilo encerrado con medicamentos de todos los colores y porque estoy medio loco, menciona cuando se le interroga porque prefirió quedarse en un pueblo de extrema pobreza y sin seguro medico.
Calca, Moray, Chincheros, Maras y Huayllabamba son parte del Valle sagrado que dejan una nostalgia imposible de abandonar, su gente, sus comidas y su buen clima dan la razón a los incas porque eligieron ese lugar para asentarse.

lunes, 3 de enero de 2011

IDENTIDAD


Cualidad de idéntico.

En mí país se hacen circunloquios, coloquios, soliloquios, simposios, conferencias, conversatorios, estudios, tesis investigaciones y demás, sólo para saber si tenemos identidad, es decir, para saber si el aglomerado pueblo de todas las sangres posee una identidad. Mario Vargas Llosa, en su discurso del Nobel,  mencionó “Que extraordinario privilegio el de un país que no tiene identidad porque las tiene todas”. Hermosa salida digna de un premio Nobel, sin embargo nos deja un sinsabor después de los laureles.

Muchos creen, como nuestro Premio Nobel, que la hegemonía mayoritaria daría una particularidad sobre las demás naciones y esto nos otorgaría una identidad. Es decir el concepto está basado cuantitativamente. Pues en su disertación, Nuestro querido Mario, reconoce a nuestra ausencia de identidad por la no posesión de una homogeneidad de nuestros compatriotas, y a esta, es decir, heterogeneidad es la particularidad que nos define frente a las otras naciones. Sin embargo, dentro de estas ideas sigue albergando el concepto que la característica mayor común otorga identidad.

Depende mucho de entendemos la idea de identidad para poder definirla correctamente, ya que, pienso, no es justo que sea solo un concepto cuantitativo.

En la película de “Todo sobre mi Madre”, Pedro Almodovar, quizá expone un concepto más elaborado de la identidad. En aquella famosa escena sale al estrado un homosexual travestido y empieza un monologo interesante, menciona el que nació siendo hombre y que después de muchas cirugías ahora es lo que más se acerca a una mujer y realiza las misma pregunta que nos hacemos, ¿tengo identidad? Él quiso ser siempre una mujer, e hizo todo lo que estuviera a su alcance para asemejarse a su ideal de él mismo. Éste o ésta tiene una identidad, pues su concepto de idéntico es mucho más subjetivo, él es idéntico a lo que quiere ser.

Si preguntan que es Mario Vargas Llosa, tres cuartas partes del globo terráqueo responderán ¡Escritor!, la característica que diferencia a Mario del resto del planeta no es su piel, ni sexo, ni postura política, sino la materialización de su ideal encarnada en el mismo. Mario es peruano, español, latinoamericano, escritor, liberal, profesor y mucho más nombres o sustantivos  que ampliarían las diferencias a cualquier otro ser humano. Sin embargo su peculiaridad se basa principalmente en su esfuerzo por ser encarnar un sueño.

Entonces resulta algo mezquino reducir el concepto de identidad a una idea de igualdad mayoritaria y lo que es peor aun reducirla a aspectos materiales. Entonces no es necesaria la igualdad de características físicas o culturales para poder tener una identidad. José María Arguedas, el escritor al que más le afectó este tema, luego de que se frustrara un intento más de suicidio, le preguntaron ¿Qué tenemos que hacer para que no lo sigas intentando matarte?, respondió “si podrían hacer que los españoles nunca hubiesen llegado, entonces dejaría de hacerlo” Obviamente eso no se podía hacer y termino matándose luego de que algunos críticos, entre ellos Salazar Bondi, dijeran que su novela “Todas las Sangres” atentaba contra la moral de la juventud de aquel tiempo.

¿Somos absolutamente diferentes en mi país? Si, nadie se parece a nadie, como lo dijo MVLL y J. M. Arguedas somos un pueblo de “Todas las Sangres” pero ¿es necesaria la igualdad física para poseer Identidad?

La pregunta de rigor es ¿a que tendríamos que ser idénticos? 
La respuesta abarca una definición más amplia que la se requeriría para otros pueblos.
Lo que une a las personas no son las externalidades comunes sino los intereses  particulares, es decir un asunto plenamente subjetivo. El asunto no va por la falta de hegemonía cultural sino por la unicidad de propósitos, lo que une a los pueblos no es su cultura o raza sino la conveniencia común a algo. Entonces la identificación no es a ellos mismos sino a un propósito u objetivo, ellos quieren lo mismo y ese querer forja su característica común.

 Entonces no era necesario evitar la irrupción colonial para obtener la identidad como sostenía Arguedas, sino empezar por conjugar y unir intereses que reflejen un deseo común. Ser idénticos a ese deseo nos dará la identidad. No es necesario que las sociedades amazónicas dejen sus costumbres milenarias o las comunidades andinas dejen de tener sus costumbres o los costeños abandonen su piel; basta con un ideal que nos identifique a todos, simple como eso. No es necesario el cambio de piel, ni la mutación de de razas ni la mezcla de costumbres.

Miguel de Unamuno dice que cuanto más propio se es, más universal eres y por lo contrario, si más enajenado te encuentras más común resultas. La particularidad que nos ofrece MVLL es la de no tener identidad única y es algo a lo que debemos renunciar, de igual manera que al concepto de Arguedas, el de provenir de una misma madre. Pienso que la unicidad de propósito es lo que otorga identidad, la identificación con un sueño común.